Un pequeño edificio histórico, en el corazón de La Habana Vieja, renovado con gusto y atención por los detalles. La dimensión es la de una casa, ese lugar donde encontrarse consigo mismo, descubrir la serenidad y vivir un auténtico confort espiritual.
Seleccionamos directamente y con gran atención todos los muebles y las piezas decorativas para modernizar el aspecto típico de las habitaciones de un hotel, otorgándoles una vocación mucho más íntima y familiar.
En los servicios, en la hospitalidad, en la atención de cada aspecto de tu permanencia, en la posibilidad de afrontar cualquier exigencia las 24 horas del día, en crear junto contigo momentos de bienestar. Aquí, el verdadero valor se concentra precisamente en la gran atención dedicada a los detalles y a las necesidades.

AMOR POR EL DETALLE